¡Por supuesto! Entendemos que los niños a menudo se sienten más cómodos con algo familiar. Su hijo(a) puede traer un pequeño juguete o peluche a la clase. Sin embargo, recomendamos que sea algo sencillo y que no distraiga durante las lecciones o actividades. Nuestro objetivo es ayudarles a sentirse seguros, amados y comprometidos en el aprendizaje sobre Jesús.