Sí, es posible. Nunca queremos que las finanzas impidan a alguien crecer espiritualmente. Si deseas asistir a un programa pero necesitas ayuda, habla en privado con una líder del ministerio de mujeres. Haremos nuestro mejor esfuerzo para brindarte apoyo o conectarte con patrocinadores disponibles. Creemos que “donde hay voluntad, siempre hay gracia”.
