Creemos en la necesidad del arrepentimiento, la confesión de los pecados y la aceptación de Jesucristo como Señor y Salvador para el perdón de los pecados y la salvación de la humanidad perdida y pecadora. No importa cuán bueno sea un hombre, necesita salvación, pero la buena noticia es que Jesús ya pagó todo lo necesario para la salvación de la humanidad.
